Al acceder y utilizar los servicios de optimización remota y software (en adelante, "los Servicios") ofrecidos por TMBOOST, usted (en adelante, "el Usuario") acepta estar sujeto a los presentes Términos y Condiciones. Si no está de acuerdo con alguna parte de estos términos, no podrá utilizar nuestros Servicios.
TMBOOST ofrece servicios de optimización de sistemas operativos, configuración de BIOS, reducción de latencia de red y ajustes a nivel de hardware y software destinados a mejorar el rendimiento en videojuegos y aplicaciones de alto consumo. El servicio se presta de manera remota a través de software de acceso seguro (como AnyDesk o TeamViewer) o mediante el uso de nuestra aplicación propietaria "TMBOOST APP".
En cumplimiento con la Ley de Defensa del Consumidor (Ley 24.240) de la República Argentina, garantizamos la calidad de nuestro servicio. Si por alguna razón técnica imputable a nuestro trabajo el sistema sufre inestabilidad grave (pantallas azules, crasheos) dentro de los 7 días hábiles posteriores a la sesión, nos comprometemos a revisar y corregir la configuración sin cargo adicional, o revertir los cambios a su estado original.
Dado que el servicio consiste en la provisión de conocimientos técnicos y tiempo de trabajo humano, no se realizarán reembolsos una vez que la sesión de optimización haya concluido y los cambios hayan sido aplicados, a menos que sea imposible revertir un error causado directamente por TMBOOST.
Conforme a la Ley de Protección de Datos Personales (Ley 25.326), garantizamos que toda información vista o recopilada durante la sesión remota es estrictamente confidencial. TMBOOST no copia, almacena ni distribuye archivos personales del Usuario. La conexión remota es supervisada en tiempo real por el Usuario, quien tiene el derecho y la capacidad de desconectar la sesión en cualquier momento.
Estos términos y condiciones se rigen e interpretan de acuerdo con las leyes de la República Argentina. Cualquier controversia que surja en relación con los presentes términos será sometida a la jurisdicción de los tribunales ordinarios de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, renunciando a cualquier otro fuero que pudiera corresponder.